LA CRIMINALIZACIÓN DE LOS DETECTIVES cap 1

Desgranado noticias en prensa sobre detectives, sin contrastar por parte de “periodistuchos”

Ana Lahuerta _Vicepresidenta

Los detectives somos grandes lectores y grandes meditadores. Durante nuestras largas esperas, es inevitable que, mientras el ojo hace su trabajo aguardando fijamente a que aparezca una señal que nos haga reaccionar para conseguir nuestros objetivos, nuestra mente navegue por lo real y por lo irreal, recordando, imaginando, discurriendo, reflexionando, …

Hace unos días, repasando los diarios, un titular captó poderosamente mi atención. Se podía leer literalmente: “Reclama el cumplimiento del convenio y la empresa le pone un detective en la guardería de su hijo. Casi se me salen los ojos de sus órbitas y, obviamente seguí leyendo.

Esta lectura, que más adelante comentaré con más detalle, tuvo a mi cabeza entretenida los días siguientes.

Me preguntaba por qué motivo la profesión de detectives está, generalmente y en cierto modo, mal vista por la sociedad en España. Comencé a comparar profesiones y llegué a la conclusión de que si tienes una profesión donde necesitas una titulación universitaria para poder trabajar, generalmente la gente te mira bien. Si no es así, la gente no te presta mucha atención. Puedes ser albañil, limpiadora (poquito me gusta el lenguaje sexista de las profesiones, pero es inevitable su uso), barrendero, etc., que por ello no se te presupone respetable,  pero tampoco desdeñable.

La primera razón que surgió de mis pensamientos fue la del desconocimiento. El ciudadano de a pie no sabe que necesitamos superar 180 créditos en universidades españolas y está claro, para una persona profana en la materia, un agente, por poner un ejemplo,  de la policía o de la guardia civil se presupone respetable, pero un detective es otro cantar, ésos solo persiguen “cuernos” (te dicen dejando entrever una sonrisilla llena de malicia). Es desconocido que desde el año 1992, nuestra profesión está totalmente regulada por una ley específica que nos obliga a ser honorables.

La segunda razón fue la de la ficción. Primero fueron novelas publicadas en fascículos en diversas publicaciones de tirón. Después llegó el cine y las películas y más tarde, las series de TV. Estupendo entretenimiento del que disfrutamos también los detectives, o ¿habían pensado otra cosa? El problema viene cuando el lector/espectador no llega a discernir entre ficción y realidad y cree que los detectives investigamos asesinatos, llevamos arma y gabardina, tenemos despachos oscuros, fumamos pipa o nos vemos implicados en asuntos sucios.

La tercera razón y la que me parece más grave, después de todas mis cavilaciones, es, sin lugar a dudas, la desinformación. La gente, nuestros vecinos, los padres de los amigos de nuestros hijos, las personas con las que coincidimos en la peluquería, en el supermercado, los maestros de los colegios donde estudian nuestros niños y niñas, todo el mundo en general, se informa de manera pasiva. Me explico: poca gente busca las noticias que le interesan y contrasta la información de la misma noticia desde diferentes fuentes, para tener una visión global. Lo que se hace normalmente es quedarse quieto esperando que te caigan las noticias encima, como si fueran meteoritos.

En esta forma de informar y ser informados o dejarse informar, los medios de comunicación juegan un papel fundamental, porque en casos como en la noticia que leí el otro día, el medio que la publicaba, más que informar, desinformaba.

Objetivo ANMDP empoderar la imagen de lxs detectives

En mi opinión, la información ha de ser un fiel reflejo de la realidad, sin intromisiones por parte del emisor. Divulgar datos de manera sesgada e imparcial me parece de lo menos profesional en la profesión del periodismo.

Desgranando un poco la noticia, publicada en lavozdelsur.es el 11 de enero de 2019, vemos que dice que Grupo Samu lleva un año “persiguiendo” a un trabajador. La situación del trabajador, que llevaba ocho años trabajando en la empresa, era buena hasta que decidió poner en marcha con otros compañeros una sección sindical para defender los derechos de los trabajadores, llegando a mencionar el citado periódico que estos trabajadores son en su mayoría mujeres y utilizando ese dato (de nuevo se utiliza a la mujer con intenciones espúreas) que nada tiene que ver con el caso que se narra para demonizar a la empresa. La publicación afirma que la empresa ha contratado a un detective después de que el trabajador comenzara un pleito con la misma para cobrar unos atrasos en los sueldos. En esta afirmación, el periodista ataca a nuestra profesionalidad al no justificar la legitimidad del encargo y nos hace parecer deleznables.

Cito literalmente: “El resultado de la reivindicación laboral, que ha protagonizado Aurelio, en calidad de presidente del comité de empresa, ha sido que un detective le ha estado investigando, sin que él lo supiera, cuando iba a comprar el pan, a pasear a sus perros, al gimnasio e incluso a llevar a su hijo de tres años a la guardería.[…] Grupo Samu ha usado los informes del detective para afirmar que el enfermero ha dedicado al ocio sus horas sindicales”.

El propio trabajador declara al periódico lo siguiente: “He estado un año con un detective que me ha seguido a mí y a mi hijo, han traspasado todos los límites, los éticos, los constitucionales y los humanos”. Esto aparte de mencionar palabras como “forma de actuar mafiosa” refiriéndose a la empresa por contratar los servicios de un detective privado.

Desde aquí, queremos reivindicar el respeto que una profesión como la nuestra se merece. No somos parte de ningún conflicto, al contrario de lo que aparenta el periodista que ha escrito semejante artículo. Nuestro trabajo consiste en valorar primero la legitimidad para realizar la investigación. En este artículo, totalmente parcial y a favor del trabajador, no se menciona que, aparte de los derechos del mismo, la empresa también tiene los suyos y puede defenderse con los medios legales que tenga a  su alcance, entre ellos la contratación de un detective privado. Tampoco menciona el susodicho artículo nada de la ley 5/2014 para referirse a nosotros como profesionales, prefiriendo usar vocablos que denotan o connotan, según el caso, una falta de ética de la que afortunadamente carecemos como colectivo.

Me gustaría encontrarme artículos donde se hable de la resolución de conflictos que han ayudado a empresas y particulares a restaurar sus derechos mancillados o, en todo caso, noticias que cuenten todas las versiones, que escuchen a todas las partes y que dejen muy claro que quien tiene la última palabra en si algo es justo o injusto, legítimo o ilegítimo, legal o ilegal, vulnerando o no derechos, es un juez y no un “periodistucho “,  término  con el que se podría denominar a aquel/lla  que con capacidad para difundir un contenido de interés público, escribe con parcialidad manifiesta, sin aportar ni un sólo dato de contraste informativo y/o documental. Llevando a la desinformación o manipulación de los ciudadanos.  Ocasionando  un desprestigio de  terceros ( en este caso a la profesión de detective) , que nace de la falta de rigor y contraste, que exige su supuesta y legítima profesión como informador/a.

Nota:

  1. Si eres detective y quieres hacernos llegar alguna noticia que consideres perjudica la imagen de la profesión, y deseas «desengranar» el por qué de su su falta de rigor informativo. Esperamos tu artículo.
  2. Si eres un profesional de un medio de comunicación y dudas sobre datos relacionados con la investigación privada. Pregunta, estamos a tu disposición.
  3. Si eres un ciudadanx y tienes interés o dudas sobre qué hace un detective en España. Te damos respuesta.